Mercados y negocios
Uber limita el gasto en IA de sus empleados tras sobrepasar su presupuesto
Uber ha implementado un límite mensual de USD 1500 por empleado para herramientas de codificación agentivas tras agotar su presupuesto anual de IA en solo cuatro meses.
A medida que los costos de la inteligencia artificial (IA) siguen aumentando, algunas empresas están comenzando a reducir su uso en un esfuerzo por moderar los gastos. Entre este grupo se encuentra Uber, que recientemente ha introducido límites de uso interno para frenar su gasto en IA. Según un reporte de Bloomberg, la empresa ha instituido una nueva regla que establece un límite mensual de USD 1500 por empleado y por herramienta de codificación agentiva (definida como software de IA diseñado para realizar tareas de codificación). Este límite de gasto se aplica a herramientas como Claude Code de Anthropic y Cursor. Para ayudar a monitorear estos gastos, el uso individual se puede rastrear a través de un panel interno al que cada empleado puede acceder. Sin embargo, Uber ha señalado que, en ciertos casos, los empleados pueden exceder estos límites si obtienen permiso.
La introducción de estos límites de gasto quizás no sea demasiado sorprendente, dados los problemas presupuestarios previos de la empresa. En abril, el CTO de Uber reveló que la empresa había agotado todo su presupuesto anual de IA en cuestión de cuatro meses. Este agotamiento de fondos siguió a un impulso interno para adoptar la tecnología. Según reportes previos de The Information, Uber había alentado activamente a su personal a usar la IA tanto como fuera posible, llegando incluso a clasificar el uso interno de los empleados de manera competitiva en tablas de clasificación internas. Este enfoque competitivo hacia la adopción contribuyó finalmente al sobrepaso del presupuesto, obligando a la empresa a pasar de un uso sin restricciones a estrictos controles de costos.
Este cambio hacia la contención de costos se produce a medida que los ejecutivos corporativos comienzan a cuestionar el valor comercial real de la adopción generalizada de la IA. El COO de Uber, Andrew Macdonald, puso en duda recientemente el impacto de la tecnología en la productividad. Durante una aparición en un podcast, Macdonald señaló que “es muy difícil trazar una línea” entre el uso de la IA y el desarrollo de nuevas funciones para el consumidor. Su escepticismo refleja un desafío más amplio que enfrenta la industria, donde el retorno de la inversión (ROI) para la inteligencia artificial ha permanecido hasta ahora como un fenómeno en gran medida teórico. Si bien las empresas continúan invirtiendo capital en estas herramientas, algunas compañías se están impacientando esperando retornos financieros claros, lo que lleva a un enfoque más cauteloso hacia el gasto operativo.
Por qué importa
El recorte de Uber destaca una tensión creciente para las empresas que invierten en inteligencia artificial. A medida que las empresas invierten capital en estas tecnologías, el retorno de la inversión real sigue siendo en gran medida teórico, lo que lleva a un mayor escrutinio sobre el gasto.