lunes, 3 de agosto de 2026

Política y regulación

Fundador de Intellexa es sentenciado a prisión en Grecia por escuchas ilegales

Un tribunal griego sentenció al fundador de Intellexa, Tal Dilian, a ocho años de prisión por escuchas ilegales, marcando la primera condena a cárcel para un fabricante de software espía.

Intellexa founder sentenced to prison in Greece for wiretapping

El jueves, un tribunal griego sentenció al fundador de Intellexa, un colectivo de fabricantes de software espía, a ocho años de prisión por escuchas ilegales y violaciones a la privacidad, según varios reportes. El fallo contra el fundador Tal Dilian marca la primera vez que se tiene conocimiento de que un fabricante de software espía es sentenciado a prisión tras el uso indebido de su tecnología. El tribunal ordenó a las autoridades investigar más a fondo el asunto y suspendió la sentencia a la espera de una apelación.

La sentencia está vinculada a un escándalo denominado “Watergate griego”, que se remonta a 2022. Este escándalo involucró la intervención de teléfonos pertenecientes a políticos, periodistas, empresarios y funcionarios militares. Las escuchas, que consisten en escuchar o grabar secretamente conversaciones telefónicas, se llevaron a cabo utilizando el software espía Predator, desarrollado por Intellexa. Junto a Dilian, el tribunal también sentenció a su socia comercial Sara Aleksandra Fayssal Hamou, a su exadministrador adjunto y accionista de Intellexa, Felix Bitzios, y a Yiannis Lavranos, quien era dueño de una empresa vinculada a Intellexa.

La presión legal sobre la empresa se extiende más allá de Grecia. En 2024, el gobierno de Estados Unidos sancionó a Intellexa y a varias de sus empresas vinculadas, a Dilian y a Hamou, por su papel en el desarrollo de su software espía, conocido como Predator. Predator es un software espía desarrollado por Intellexa. Estas sanciones, que son penalizaciones oficiales impuestas por un gobierno, se emitieron en respuesta al desarrollo de la tecnología, la cual fue utilizada para atacar a funcionarios gubernamentales y periodistas. Las sanciones se dirigieron al colectivo de fabricantes de software espía y a sus ejecutivos clave, incluidos Dilian y Hamou, por su participación en la creación del software.

Por qué importa

Este fallo sienta un precedente legal, ya que es el primer caso conocido de un desarrollador de software espía que recibe una sentencia de prisión por el uso indebido de su tecnología.