Chips y hardware
Japón apunta al 30% del mercado global de IA física para 2040
Japón ha comprometido alrededor de USD 6300 millones para construir un sector nacional de IA física, con el objetivo de capturar una cuota del 30% del mercado global para 2040.
En marzo de 2026, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón (METI)—la agencia gubernamental que supervisa la política económica e industrial—anunció su objetivo de construir un sector nacional de IA física. El país aspira a capturar una cuota del 30% del mercado global de IA física, definida como robótica y sistemas autónomos impulsados por IA, para 2040. Para apoyar esta iniciativa, Japón ha comprometido alrededor de USD 6300 millones para fortalecer las capacidades centrales de IA, avanzar en la integración de la robótica y apoyar el despliegue industrial. Esta estrategia se basa en la huella industrial existente de Japón; según el METI, los fabricantes japoneses representaron alrededor del 70% del mercado global de robótica en 2022.
El impulso se ve acelerado por severas presiones demográficas. En 2024, la población de Japón disminuyó por 14º año consecutivo, y la población en edad laboral representó solo el 59.6% del total. Se proyecta que este segmento se reducirá en casi 15 millones durante las próximas dos décadas. En consecuencia, la adopción de la automatización ha pasado de ser una cuestión de productividad a una de supervivencia industrial, según Sho Yamanaka, director de Salesforce Ventures. “La IA física se está adquiriendo como una herramienta de continuidad: ¿Cómo mantener las fábricas, almacenes, infraestructura y operaciones de servicio funcionando con menos personas?”, dijo Hogil Doh, socio general de Global Brain. Doh señaló que el mercado se está desplazando hacia despliegues pagados por el cliente en lugar de pruebas financiadas por el proveedor, con un enfoque en métricas medibles como el tiempo de actividad y las tasas de intervención humana.
La estrategia se basa en un ecosistema híbrido que empareja a corporaciones establecidas con empresas emergentes. Las empresas establecidas como Toyota Motor Corporation, Mitsubishi Electric y Honda Motor mantienen ventajas significativas en escala de fabricación y relaciones con los clientes. Mientras tanto, las empresas emergentes están desarrollando el software y las capas de orquestación. Por ejemplo, Mujin desarrolla software de robótica, WHILL construye vehículos de movilidad personal autónomos y Terra Drone desarrolla sistemas autónomos. Este enfoque se basa en el monozukuri, el concepto japonés de artesanía y excelencia en la fabricación, para integrar el software con componentes de alta precisión. Issei Takino, CEO y cofundador de Mujin, enfatizó que la IA física requiere una comprensión profunda de las características físicas del hardware y de las tecnologías de control especializadas. Yamanaka describió la experiencia de Japón en componentes de alta precisión—la interfaz física entre la IA y el mundo real—como un foso estratégico. Según Doh, el valor más defendible en este sector emergente pertenecerá a quien controle el despliegue, la integración y la mejora continua.
Por qué importa
Japón está aprovechando su fortaleza histórica en robótica industrial y hardware para construir un sector nacional de IA física. Esta transición está impulsada por la grave escasez de mano de obra y el declive demográfico, convirtiendo la adopción de tecnología en una necesidad para la supervivencia industrial.