lunes, 3 de agosto de 2026

Apps y consumo

Chaotic Good y el negocio de las tendencias virales fabricadas

Empresas de marketing como Chaotic Good utilizan miles de cuentas en redes sociales y granjas de creadores para fabricar tendencias virales, lo que plantea interrogantes sobre la autenticidad del marketing digital en el mercado estadounidense.

Chaotic Good and the business of manufactured viral trends
Foto: Chaotic Good

La empresa de marketing estadounidense Chaotic Good utiliza miles de cuentas en redes sociales para fabricar tendencias para sus clientes. Para ejecutar estas campañas, la oficina de la firma está llena de cientos de iPhones comprados para fabricar tendencias virales. Los cofundadores de la empresa, Andrew Spelman y Jesse Coren, describen abiertamente estas tácticas como una forma de simular interacción y controlar las narrativas en línea. Spelman explicó que una gran parte de su trabajo consiste en publicar un gran volumen de contenido en numerosas cuentas para generar suficientes impresiones y simular la idea de que una canción es tendencia. Coren expresó una visión muy escéptica sobre la autenticidad en línea, afirmando: “Desafortunadamente, gran parte de internet es manipulación… Todo en internet es falso. Una cosa que siempre decimos es que todas las opiniones se forman en los comentarios de TikTok”.

Este cambio hacia el crecimiento inorgánico no se limita a agencias especializadas; los fundadores de empresas emergentes están adoptando manuales similares. Phia, una aplicación de moda fundada por Phoebe Gates y Sophia Kianni, utiliza una “granja de creadores” (una estrategia de marketing que implica pagar a muchas personas para que publiquen contenido sobre un producto). Kianni explicó que básicamente dirigen esta granja de creadores pagando a estudiantes universitarios para que hagan videos sobre Phia en sus propias cuentas. La estrategia depende en gran medida del volumen: Phia emplea a cerca de diez creadores que publican dos veces al día, alcanzando finalmente cerca de 600 videos en total para generar la apariencia de popularidad orgánica.

La industria musical ha visto dinámicas similares, donde la línea entre el éxito orgánico y el respaldo corporativo es cada vez más difusa. La banda de rock Geese, con sede en Brooklyn, enfrentó escrutinio tras el lanzamiento de su álbum en septiembre, lo que generó acusaciones de ser una “industry plant” (un término para un artista cuyo éxito se percibe como fabricado por ejecutivos de la industria en lugar de un crecimiento orgánico). Mientras tanto, el grupo femenino global Katseye, compuesto por seis mujeres jóvenes, fue desarrollado a través de una docuserie de ocho episodios en Netflix que detalló abiertamente cómo los ejecutivos discográficos fabricaron su éxito. El grupo ha sido descrito como la “definición de industry plants”. Estas estrategias destacan un cambio más amplio hacia el éxito fabricado que desafía la confianza del consumidor en el discurso digital global.

Por qué importa

El cambio hacia estrategias de crecimiento inorgánico y fabricado —desde la inundación de comentarios impulsada por bots hasta las granjas de creadores— desafía la suposición de que el éxito viral es orgánico, obligando a las marcas y a los consumidores a replantearse la autenticidad digital.