Política y regulación
Canadá reduce los impuestos de importación a los vehículos eléctricos chinos
Canadá está reduciendo su impuesto de importación a los vehículos eléctricos (VE) chinos del 100% al 6.1%, mientras implementa un límite inicial de importación anual de 49,000 vehículos.
El viernes, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que Canadá está reduciendo su impuesto de importación a los vehículos eléctricos (VE) chinos del 100% al 6.1%. Para gestionar la entrada de estos vehículos, el gobierno canadiense limitará inicialmente las importaciones anuales a 49,000 unidades. Este cambio de política representa una modificación significativa en la forma en que Canadá regula las importaciones automotrices de China, abriendo un nuevo canal hacia el mercado norteamericano. La decisión marca un giro importante respecto a la postura comercial previa de Canadá, que dependía de un impuesto de importación del 100% para limitar la entrada de vehículos eléctricos fabricados en China.
Según Associated Press, el límite de importación aumentará a alrededor de 70,000 vehículos en aproximadamente cinco años. La reducción arancelaria se produce mientras los fabricantes chinos de VE, incluidos Geely, BYD y Xiaomi, buscan expandir su presencia en América del Norte. Si bien las exportaciones chinas de VE a México aumentaron drásticamente en 2025, estas empresas miran cada vez más hacia Estados Unidos. Por ejemplo, Geely realizó un evento de prueba de manejo en el Consumer Electronics Show la semana pasada. Un ejecutivo de comunicaciones de Geely informó que la empresa tiene como objetivo anunciar su entrada al mercado estadounidense en los próximos dos a tres años. Este cronograma destaca la creciente presión de las empresas automotrices chinas por establecerse en Estados Unidos, a pesar de las altas barreras comerciales.
Este cambio de política canadiense contrasta marcadamente con el entorno regulatorio en Estados Unidos, donde los funcionarios han buscado restringir las cadenas de suministro de VE chinos. La Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de EE. UU. (regulador estadounidense) ha restringido los vehículos conectados vinculados a China o Rusia. Sin embargo, el presidente de EE. UU., Donald Trump, ha indicado que está abierto a que los fabricantes de automóviles chinos construyan fábricas de VE en Estados Unidos. Esta apertura representa una posible vía alternativa para que las empresas chinas fabriquen y vendan sus vehículos dentro de Estados Unidos, evitando las restricciones directas de importación.
Esta apertura ha generado críticas por parte de observadores de la industria. El jueves, Avery Ash, director ejecutivo de Securing America’s Future Energy (organización sin fines de lucro), advirtió sobre la idea de permitir que los fabricantes de automóviles chinos construyan autos en Estados Unidos. Ash declaró: “Hemos visto que esta estrategia fracasa en Europa y otros lugares; tendría impactos potencialmente catastróficos en nuestra industria automotriz, generaría efectos dominó en toda nuestra base industrial de defensa y haría que cada estadounidense estuviera menos seguro”. Ash también instó al presidente a mantenerse firme contra China para proteger a los fabricantes y trabajadores automotrices estadounidenses.
Por qué importa
La decisión de Canadá crea un posible nuevo punto de entrada para los fabricantes de automóviles chinos en el mercado norteamericano, lo que complica los esfuerzos actuales de Estados Unidos para restringir las cadenas de suministro de VE chinos por razones de seguridad nacional.