lunes, 3 de agosto de 2026

Política y regulación

Las cámaras de vigilancia de Flock enfrentan una ola de vandalismo en EE. UU.

Personas en todo Estados Unidos están desmantelando y destruyendo cámaras de vigilancia de Flock en medio de la creciente indignación pública por los posibles vínculos de la empresa con las autoridades federales de inmigración.

Flock surveillance cameras face wave of vandalism across U.S.
Foto: Flock

Según reportes del autor Brian Merchant, personas en todo Estados Unidos están desmantelando y destruyendo cámaras de vigilancia fabricadas por Flock, una startup de vigilancia con sede en Atlanta. Estos incidentes de vandalismo ocurren a medida que la presencia de la empresa se ha expandido significativamente. Según DeFlock (un proyecto dedicado a mapear lectores de matrículas), hay cerca de 80,000 cámaras desplegadas actualmente en Estados Unidos. Flock, que ha sido valorada en USD 7500 millones, produce cámaras de escaneo de matrículas que permiten a las autoridades rastrear a dónde van las personas y cuándo, mediante la toma de fotografías de sus matrículas.

La reacción negativa está vinculada a preocupaciones sobre cómo las autoridades federales acceden a los datos recopilados por estas cámaras. Flock ha declarado que no comparte datos directamente con el ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas de EE. UU.). Sin embargo, la empresa enfrenta críticas porque el ICE, una autoridad federal, accede según se informa a datos de estas redes de vigilancia. Aunque Flock niega compartir datos directamente, los reportes indican que departamentos de policía locales han compartido su propio acceso a las cámaras y bases de datos de Flock con las autoridades federales de inmigración. Esto ha alimentado la indignación pública de que los lectores de matrículas ayudan a las autoridades de inmigración de EE. UU. y a las deportaciones.

Esta fricción ha llevado a la oposición física y al vandalismo en múltiples estados. Se han reportado casos de personas desmantelando y destruyendo las cámaras en estados como California, Connecticut, Illinois y Virginia. En Oregón, seis cámaras de escaneo de matrículas montadas en postes fueron derribadas, y al menos una fue pintada con aerosol. En la base de los postes derribados en Oregón, un perpetrador desconocido dejó una nota que decía: “Jajaja, jódanse, malditos vigilantes”, según los reportes.

En La Mesa, California, una ciudad donde ocurrió vandalismo contra las cámaras, se reportaron casos de cámaras de Flock rotas y destrozadas. Este vandalismo ocurrió apenas semanas después de que el ayuntamiento aprobara la continuación de las cámaras, a pesar de la fuerte oposición y las preocupaciones de privacidad planteadas por los residentes locales que favorecían su cierre. La destrucción de estas cámaras en La Mesa y otros municipios destaca una creciente reacción pública contra el uso de lectores de matrículas por parte de la policía local y su posible acceso por parte de las autoridades federales de inmigración.

Por qué importa

La destrucción de estas cámaras señala una reacción pública significativa contra la normalización de la vigilancia masiva. Esta tensión es particularmente aguda donde la infraestructura policial local se cruza con la aplicación de las leyes federales de inmigración, lo que plantea preguntas más amplias sobre la privacidad y el acceso a los datos.